miércoles, 2 de enero de 2008

EN LA NUCA NO HAY OJOS (©Ángela Becerra)




La nostalgia es una inflamación del pasado, que va creciendo cuanto más vacío sentimos el presente. Es el boomerang mental que lanzamos a un ayer sublimado en lo bueno y despojado de cualquier mediocridad que en su momento hubiera existido.
A nivel personal, la evocación de nuestro mejor pasado nos sirve para revivir, detenernos y flotar sobre aguas conocidas, pero poco nos ayuda a avanzar por esta corriente continua que es la vida, porque todo pasado, sin excepción, es el resultado de una infinita combinación de momentos, personas, razones, sentimientos e intereses irrepetibles, que jamás volverán.
Es fantástico poder mirar hacia atrás y rememorar un buen pasado. Sabiendo que lo único que nos queda es el ahora y un posiblemente largo y desconocido futuro, que sin la menor duda se desarrollará entre circunstancias, sentimientos, intereses y razones que no coincidirán con los que configuraron nuestro mejor ayer.

No hay comentarios: